Miguel Caillaux, ex vicepresidente de Conveagro, cuestiona el diseño de la subasta de H2Olmos, que en octubre próximo pondrá a la venta 38 mil ha de terrenos, pues advierte que con grandes lotes se cae en el juego de los grandes intereses, en perjuicio de los pequeños y medianos inversionistas locales.
¿Por qué critica la entrega de tierras en Olmos a grandes inversionistas?
Creo que así como está diseñada la subasta en lotes de 500 y mil ha, a US$4,250 cada ha, el proyecto Olmos terminará en manos de muy pocos empresarios y, probablemente, casi ninguno local. Uno podría decir que eso es irrelevante, pero cuando se tienen áreas muy grandes, generalmente estas se dedican a cultivos que no son muy intensivos en mano de obra, como la caña de azúcar.
¿Podría calcular cuántos empleos puede generar por hectárea este cultivo de caña de azúcar?
Muy pocos, más aun ahora que los grandes inversionistas vienen con todo un sistema mecanizado para la producción. Por ejemplo, Casagrande, con 20 mil ha de caña, en su mejor momento ocupaba a 4 mil personas, y eso que cortaban la caña a mano. Hoy quizá puedan manejar la misma operación con menos de mil personas.
Póngame un ejemplo de un cultivo que en pocas ha sea rentable.
No solo más factible, sino con más empleo. Por ejemplo, si nosotros empleamos 200 jornales en un cultivo como el pimiento por campaña (100 en cosecha y 100 en las demás actividades), en el caso de la caña se genera probablemente el 10% de eso.
¿Cree que la subasta de tierras pueda convertirse en un fracaso?
Puede ser, pero aunque no lo sea por el lado del impacto y gestión, deberían considerarse lotes más pequeños; no hay necesidad de mil ha para ser eficiente. Habría que dar oportunidad a pequeños y medianos productores, pero no para lotes de 5 o 10 ha —eso es demagógico—, sino de 50, 100 o 200 ha. Por lo menos, el 50% debería estar dedicado a lotes que midan en promedio 100 y 200 ha, lo cual sería más que suficiente para hacer agricultura moderna en algunos cultivos que generen mucha mano de obra, y a la par estaríamos dándoles oportunidad a empresarios locales.
Se ha generado mucha expectativa con la oportunidad de convertir a Lambayeque en polo de desarrollo. ¿Qué pasará cuando pocos inversionistas locales puedan acceder a él?
Creo que se podría generar una gran resistencia por parte de quienes han peleado por que se haga realidad este proyecto. Lo consiguieron, y al final verán que una compañía japonesa, china, brasileña, y de repente cuatro peruanos, se hacen de todos los terrenos por irrigarse. Piense que para comprar un lote de 500 ha se tienen que desembolsar US$2 millones y, para desarrollar, otros US$4 mil por ha. Entonces, ya voy en US$4 millones y todavía no tengo nada. Eso es muy ilusorio.
Artículo publicado en LA REVISTA AGRARIA número 122 en el mes de setiembre con el diario La República.
Más información en:
http://www.cepes.org.pe
http://www.facebook.com/CEPESRURAL
http://twitter.com/CEPES_RURAL
http://www.youtube.com/cepesperu
http://cepesrural.lamula.pe/
http://www.larevistaagraria.info/
http://www.radiowebrural.com






