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La agricultura en la COP 26

Por Beatriz Salazas, del Cepes

Publicado: 2021-12-22

El cambio climático es un fenómeno que afecta a todo el planeta y no puede ser enfrentado por cada país aisladamente. Las acciones nacionales deben sumar a un esfuerzo global que permita limitar el aumento de la temperatura a no más de 1. 5 grados a 2 grados para así prevenir posibles impactos catastróficos del cambio climático, lo cual es el objetivo del Acuerdo de París, firmado por 197 países, entre ellos el Perú. Cada año, representantes de los países que firmaron este Acuerdo se reúnen para acordar acciones para combatir el cambio climático, en lo que se conoce como Conferencia de las Partes firmantes del Acuerdo, o COP.

La más recientes de estas reuniones fue la COP26, realizada en Glasgow, Reino Unido, que culminó en la segunda semana de noviembre dejando muchas dudas sobre el compromiso real de los países para alcanzar el objetivo del Acuerdo de París. La preocupación está justificada, pues el último informe de evaluación de los compromisos climáticos de 192 países[1] advierte que el planeta se encamina a un aumento de temperatura de 2.7 grados a finales de este siglo con los compromisos actuales. Las consecuencias serían catastróficas e implicarían lluvias más intensas y frecuentes, subida del nivel del mar y sequías más largas que pondrían en riesgo la vida de millones de personas.

Sí bien la mayor parte de comentarios respecto a los resultados decepcionantes de la COP26 se refirieron a la falta de compromiso para aumentar la ambición en las metas de adaptación y mitigación, dejar de lado el uso del carbón y los subsidios a los combustibles fósiles o incrementar el financiamiento a los países en desarrollo, poco se ha dicho respecto al rol de la agricultura en las negociaciones climáticas internacionales. Esta desatención se produce pese a que se calcula que una tercera parte de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global se originan en la actividad agraria, a través de la ganadería, el cultivo de arroz y el uso de fertilizantes como la úrea; y en los cambios en el uso del suelo vinculados a la deforestación y la degradación del suelo, ocasionadas en gran parte por prácticas agrícolas insostenibles[2].

La agricultura tardó mucho en ser materia de negociación en la CMNUCC[3], aunque se mencionó en los documentos oficiales desde el inicio, solo entró en discusión en las negociaciones internacionales en el año 2011 y recién en la COP23 de 2017 se acordó iniciar una línea de trabajo oficial, con el nombre de “Trabajo conjunto de Koronivia sobre agricultura (KJWA)”, que es el único programa de la CMNUCC que se centra en la agricultura y la seguridad alimentaria. La KJWA ha organizado diversos eventos técnicos desde el 2017, pero no suelen tener la visibilidad que el tema merece[4].

La KJWA acordó una hoja de ruta para discutir temas clave sobre suelos, uso de nutrientes, agua, ganado, métodos para evaluar la adaptación y las dimensiones socioeconómicas y de seguridad alimentaria del cambio climático en la agricultura[5]. Esta hoja de ruta estaba programada para finalizar en la COP26, pero aparentemente se registraron muchas áreas de desacuerdo y se postergó la decisión hasta la COP27 que se realizará el próximo año en Egipto. Algunos de los temas que trabaron los acuerdos fueron la inclusión de referencias a la agroecología y a la mitigación en la actividad agraria[6]. Para el Perú, sería importante que el Trabajo Conjunto de Koronivia sobre Agricultura resulte en la institucionalización de una instancia en el marco de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, que permita avanzar hacia un entorno habilitante para la implementación de medidas que se identifiquen como efectivas para una agricultura sostenible y resiliente al cambio climático. Dado el impacto del cambio climático para la agricultura en nuestro país, y considerando que 45% de las medidas de adaptación y 17% de las medidas de mitigación[7], que sustentan el compromiso climático del Perú -conocido como Contribución Nacionalmente Determinada (NDC)- dependen del sector Agricultura, consideramos que el MIDAGRI debería involucrarse más en las negociaciones de la KJWA y promover la priorización de la agroecología, la Adaptación Basada en Ecosistemas[8] y otras soluciones que han sido piloteadas con éxito en el Perú.

¿Por qué razón no se logra llegar a acuerdos relacionados con agricultura en las negociaciones climáticas internacionales? La explicación podría estar en que temas como cambios en las dietas y en los sistemas alimentarios para hacerlos sostenibles son políticamente sensibles. Su análisis a fondo requeriría abrir la discusión sobre temas controversiales como los derechos relacionados con la tierra y la propiedad, el apoyo del gobierno a los agricultores y los debates sobre proteínas animales. Son temas difíciles de abordar, pues enfrenta a países que ya están adoptando medidas para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero con otros países que temen que la exigencia de una agricultura menos contaminante sea usada para obstaculizar sus exportaciones de alimentos. Además, se enfrentan también visiones de una agricultura basada en soluciones de alta tecnología con alternativas basadas en la agroecología. Pero lograr acuerdos al respecto es esencial para una producción sostenible de alimentos[9].

Los esfuerzos para aumentar la resiliencia de la agricultura al cambio climático y concretar su potencial para la mitigación requieren acción articulada que abarque desde el nivel internacional hasta el nivel local. Ello requiere involucrar a diversos actores, desde gobiernos, organizaciones de investigación, agencias intergubernamentales, ONG y, sobre todo, las organizaciones de agricultores. Las negociaciones climáticas internacionales, en el marco de la CMNUCC, son esenciales para consensuar y articular acciones entre diversos países con agendas muchas veces contrapuestas para enfrentar un problema como el cambio climático que requiere soluciones globales. Nuestro país ha contribuido en la facilitación del Trabajo Conjunto de Koronivia sobre Agricultura, pero no ha presentado propuestas específicas pese a que se invitó a los países a presentarlas. El Perú debería tener más protagonismo para lograr que la agricultura tenga un lugar más relevante en estas negociaciones.

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[1] CMNUCC (2021) “Contribuciones determinadas a nivel nacional presentadas en virtud del Acuerdo de París. Informe de síntesis revisado presentado por la Secretaría”. https://bit.ly/3pCU01V

[2] FAO () “Mitigación del cambio climático y adaptación en la agricultura, la silvicultura y la pesca”. https://bit.ly/3ybHxq6

[3] Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC)

[4] DowntoEarth (2021) “CoP26 report card: Agriculture continues to remain subterranean even in Glasgow”. https://bit.ly/33e2wwY

[5] Drieux, E. et.al. (2021). “Understanding the future of Koronivia Joint Work on Agriculture. Boosting Koronivia”. https://bit.ly/3dzMejO

[6] CarbonBiried (2021) “COP26: Key outcomes for food, forests, land use and nature in Glasgow”. https://bit.ly/3GoVZOg

[7] GTM-NDC (2018) “Informe final”. https://bit.ly/3GxjHYS

[8] A. Lhumeau, D. Cordero (2012). “Adaptación basada en Ecosistemas: una respuesta al cambio climático”. UICN, https://bit.ly/3e1EabH

[9] E3G (2921) “Did COP26 succeed in raising the profile of action on agriculture and land?” https://bit.ly/3IBps9q


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